Hoy estuve de cumpleaños, cumplí 31 años.
Antes, cuando era más chica me angustiaba mucho cuando iba a estar de cumpleaños, no por estar más grande ni por envejecer, o crecer o por hacer el cambio de folio como dicen (me da risa esa cuestión), sino porque era una tortura recibir los saludos cumpleañeros, uno, porque yo no me acuerdo del cumpleaños de nadie, DE NADIE, ni siquiera del mío, porque los cumpleaños son números y todos saben que los dibujantes y los números no se llevan bien. ¿No lo sabías? Ah... revisa wikipedia, apuesto que sale eso! Pura ciencia exacta.
Y bueno, ahora que existen en mi vida esas dos personas con F, me he acostumbrado por la razón o la fuerza a las demostraciones constantes de amor verdadero, así es que ya no me angustia que me saluden o que me demuestren cariño, y eso es bakán.
Y si quiero representar el paso del tiempo... creo que este dibujín le hace justicia a eso del antes y el después.










